Hawkins se enfrenta a una amenaza más grande en la segunda temporada de “Stranger Things”

La vida en Hawkins, Indiana, sigue su curso normal. Pese a que una serie de sucesos extraños ocurrieron en el pueblo, Mike (Finn Wolfhard), Dustin (Gaten Matarazzo), Lucas (Caleb McLaughlin) y Will (Noah Schnapp) llevan su vida de preadolescentes lo mejor que pueden. Sin embargo, el recuerdo de Eleven (Millie Bobby Brown) y los terrores del mundo invertido (upside down en inglés) son difíciles de olvidar.

A más de un año de su debut en Netflix, la serie “Stranger Things” regresa hoy con su nuevo ciclo, uno que al parecer aspira a ser más ambicioso que el anterior. Y con justa razón, ya que tras su estreno en julio de 2016, la producción creada por los hermanos Matt y Ross Duffer se convirtió en un éxito absoluto para la compañía debido a su evocación constante de la cultura pop de los ’80.

Esta vez ambientada en 1984, en pleno año electoral para Estados Unidos -en el que Ronald Reagan resultó electo como Presidente-, el grupo de amigos lleva su vida con una presunta normalidad: salidas en bicicleta, horas jugando en un arcade y la cotidianeidad del colegio. Pero aún así, uno de ellos no parece sintonizar con el mundo real.

Will Byers, quien estuvo perdido en el mundo invertido durante la primera temporada, enfrenta una serie de visiones en las que aparece de la nada en el sombrío paraje del “otro lado” y presencia extrañas apariciones en el lugar.

Por otro lado, Mike Wheeler lidia con la ausencia de Eleven, luego de que desapareciera al enfrentar al “demogorgon” al final de la última temporada. Sin embargo, la niña con poderes telequinéticos parece estar más cerca de lo que él cree. Emol.com Foto Netflix