Josh Brolin un malvado ¡Arrasador!

El domingo 29 de abril, dos días después de que comenzara el Verano de Josh Brolin, el actor recibió una llamada de sus agentes.

“Dios santo, amigo, ¡es el estreno más grande de todos los tiempos!”, le gritaron por teléfono.

Brolin nunca había sido la estrella de una película número uno. Colgó y pensó que podía dejarlo así. “Sólo disfrútalo por un momento”, se dijo.

Por lo general es un tipo que no se permite cantar victorias. Para él lo importante es que cada papel que acepte le dé lo suficiente para alimentar a su familia y seguir trabajando.

¿Quién iba a decirle que sería el común denominador de dos de los mayores éxitos de taquilla de este verano? ¿Quién iba a pensar que, tras un montón de encabezados y un ocurrente publicista, se iba a nombrar una temporada del año en su honor?

Pero aquí estamos. El Verano de Josh Brolin tiene al actor de 50 años en las cintas número uno y dos de la taquilla: como Thanos en ‘Avengers: Infinity War’ y como Cable en ‘Deadpool 2’.

El más sorprendido con este fenómeno es el propio actor. Y eso lo deja con un problema: descifrar cómo va a manejar el éxito que nunca esperó… o que aprendió a no esperar… o en el que dejó de creer.

“¿Qué implica eso para mí? ¿Que debo trabajar menos duro? Si empezara a saturar mi mente con mi propio poder, mi ‘momento’ o mi lo que sea…”.

No puede acabar la oración debido a que la sola idea le molesta mucho. Le preocupa convertirse en un monstruo obsesionado consigo mismo y que acepta sólo cierto tipo de papeles para perpetuar este moméntum.

Así le ocurrió a sus amigos, otrora cool y con los pies en la tierra, que ahora no aceptan riesgos y nunca se desvían de lo que él llama “el manual de la estrella de cine”.

Pero quizá un segundo de disfrute no esté mal, reflexiona. Especialmente si es sólo un segundo. Se pone de pie, se queda mirando a la distancia, luego lanza un golpe de karate al aire, con su cara de pistolero inmóvil. Así es como expresa que disfruta algo.

Pero de inmediato dice odiarse por permitirse hacer eso.

“¿Acaso eso me hace mejor persona? ¿Me vuelve invencible? ¿Me hace poseedor de un don que puedo utilizar? No. Sigo siendo yo”.

Todo esto puede sonar demasiado clavado, hasta que entiendes el trasfondo. Brolin acaba de poner su vida en orden.

Lleva cinco años sobrio y dos de casado. Encontró una carrera que funciona para él, la cual implicaba películas que no eran precisamente taquilleras (‘Sin Lugar para los Débiles’, ‘Wall Street: El Dinero Nunca Duerme’), proyectos interesantes con directores y compañeros que lo emocionaban…

Y también halló a una mujer, Kathryn Boyd, de 32 años, que está libre de la codependencia de sus relaciones anteriores. Acababa de exorcizar muchos de sus demonios y no estaba seguro de cómo el Verano de Brolin podía alterar su recién alcanzada paz.

¡El tiempo llegó!
Han pasado 33 años desde su debut en ‘Los Goonies’.

Todo parecía tan inalcanzable… Hizo un episodio de ‘Highway to Heaven’, pero perdió ante Johnny Depp el protagónico de ‘21 Jump Street’.

Su timidez le impedía aceptar trabajos que pensaba que no podría realizar bien. Y así, en 2002, Josh Brolin, la estrella de cine, comenzó a trabajar como inversionista.

De hecho, dice que había hecho tan poco dinero en Hollywood, que la discusión Time’s Up sobre equidad de pago lo sorprendió.

“Siempre he sido al que le pagan menos. Siempre he sido el que no consigue lo que mis coestelares” . The New York Times / Diario.mx Foto Internet