“Venom” abre un nuevo horizonte a Michelle Williams

Michelle Williams, una de las reinas del cine independiente en Hollywood, aborda la primera superproducción de su carrera, “Venom”, con un personaje reflejo del movimiento “Me Too” y consciente de que “hay mucho que mejorar” sobre la desigualdad salarial en la sociedad.

La actriz se sentía “intimidada pero a la vez entusiasmada” cuando aceptó el reto de “Venom”, una película basada en los cómics de Marvel.

“Quería comprobar si podía sobrevivir en ese enorme estanque con otras especies de peces nadando junto a mí, en vez de estar en mi pequeño mundo, donde están mis amigos y me encuentro siempre cómoda y segura”, explicó.

La cinta, de estreno pasado mañana y dirigida por Ruben Fleischer, cuenta cómo un organismo proveniente del espacio exterior otorga poderes extraordinarios al periodista Eddie Brock (Tom Hardy), quien pasa por un momento delicado en su vida tras la ruptura con su prometida (Michelle Williams), a quien traicionó. “Lo más importante para mí es que mi personaje”, el de la abogada Anne Weying, “no resultara tópico”.

“Vivimos en un momento en el que enciendes la radio y escuchas a artistas cantando sobre su valía, sobre reclamar a los hombres lo que es suyo. Quería basar mi personaje en eso. Anne sabe su valor y demanda verlo reflejado. Ella ama a Eddie, pero le deja por su indiscreción”, sostuvo.

Contexto actual

“Ella lo tiene claro. Es un hombre corrupto y no volverá con él. Era importante que la historia discurriera en un contexto actual, en tiempos del ‘Me Too’”, confesó Michelle Williams, quien disfrutó de la improvisación que llevó a cabo con Hardy en muchas de sus escenas en común, especialmente en las que el británico desdobla su personalidad por la influencia del parásito.

“Admiro a Tom desde hace mucho. Tiene tanto talento… Puede hacer cosas muy extremas que se sienten reales y naturales. Eso es muy difícil de conseguir”, valoró la actriz, que se lanzó al proyecto sin apenas conocer el universo de superhéroes de Marvel, y mucho menos sus cómics.

“Todo ese mundo es un misterio para mí”, reconoció.

La actriz, tras una carrera repleta de títulos “indies”, poco a poco aceptó propuestas de grandes estudios, como demuestran las recientes “The Greatest Showman”, “I Feel Pretty” y “All The Money In The World”, la película que la situó en plena polémica sobre la disparidad salarial.

En enero, el diario “USA Today” denunció que Mark Wahlberg cobró 1.5 millones de dólares por rodar nuevas escenas de ese filme tras el despido de Kevin Spacey y la incorporación de Christopher Plummer. Michelle, en cambio, recibió menos de mil dólares por el mismo periodo de tiempo.

“Escucho a mujeres de otras industrias y me dan las gracias por alzar la voz al respecto. Aquello dio pie a que se hablara de ello en sus lugares de trabajo. Se veían reflejadas en ese maltrato. Es genial haber comenzado esta conversación, pero hay mucho que mejorar”, insistió.

Para la actriz, esto es parte de una conversación mucho mayor, el movimiento “Me Too”, que llega a todos los niveles de la sociedad, como es el caso del juez Brett Kavanaugh, postulado para el Tribunal Supremo y acusado de abusos sexuales por tres mujeres, entre ellas Christine Blasey Ford, quien la semana pasada acudió al Senado para dar su versión en una audiencia pública y televisada.

“Había una oportunidad para permitir una investigación profunda que permitiera a todos sentirse en paz. Pero no ha ocurrido”, lamentó sobre las pesquisas del FBI, que deben ser completadas para este viernes por orden del presidente de EE.UU., Donald Trump.

“El testimonio de Christine está claramente lleno de verdad y me rompe el corazón que no la crean. Nos lo rompe a todas las mujeres”, señaló.

Michelle Williams no puede evitar una lágrima al hablar sobre ello, pero se rehace al hablar del futuro.

“Me gusta sentir que sigo creciendo, pero soy consciente de mis limitaciones. Quiero mejorar, y trato de aceptar papeles que me permitan evolucionar”, apuntó justo antes de confesar que sueña con trabajar con cineastas extranjeros. EFE / Yucatan.com.mx