Anne Hathaway no pretende dar lecciones a nadie al dejar de beber

A principios de este año Anne Hathaway desveló durante una entrevista televisiva que había dejado de beber y que no probaría ni una gota de alcohol hasta que su pequeño Jonathan (2), fruto de su sólido matrimonio con Adam Schulman, fuera mayor de edad o se marchara del domicilio familiar, lo que fuera que llegara antes.

Esa declaración de intenciones, en una actriz cuya imagen pública ha atravesado un sinfín de altibajos por parecer en ocasiones inaccesible o elitista, podían resultar imprudentes al correr el riesgo de parecer que estaba dando lecciones o juzgando a otros padres, pero nada más lejos de la realidad.

Como ella misma se ha encargado de matizar ahora, si tomó esa decisión no fue precisamente porque se considere un ejemplo de rectitud moral, sino más bien porque no es capaz de encontrar un término medio.

“No renuncié a ello porque tuviera un problema con la bebida”, ha aclarado.

“Lo dejé porque la forma en que bebo da pie a resacas, y eso era el problema. Mi última resaca duró cinco días. Cuando llegue a un punto de mi vida en el que vuelva a disponer de tiempo para pasar un resaca, entonces volveré a beber, pero eso no sucederá hasta que mi hijo se marche de casa”, ha apuntado la estrella de Hollywood en una entrevista a Modern Luxury.

Por si aún quedaba alguna duda, Anne ha insistido en que no juzga a los progenitores que sí son capaces de compaginar la crianza de sus retoños con el lujo de soltarse la melena de vez en cuando.

“No pienso que beber esté mal. Es solo que la manera en que yo bebo, que personalmente me parece que resulta divertida y genial, no es el tipo de diversión que encaja con la responsabilidad de tener un hijo en mi caso”. Showbiz / Telemetro.com Foto EFE