Paz Vega, una mezcla de Quijote y Cenicienta

Paz Vega vuelve a las salas españolas con la película “The Bra”, el último “cuento” de Veit Helmer, director experto en hacer cine para soñadores.

La sevillana, actriz revelación de Cannes en 2001 por “Lucía y el sexo”, es una de las protagonistas de la historia sin palabras rodada en Azerbaiyán que a veces recuerda a la Cenicienta.

“Es cierto que la han comparado con ese cuento infantil, pero para mí se asemeja más a ‘Don Quijote’”, declara Paz, Daría en “The Bra”, uno de los sucesos en los que se involucra Nurlan (Predrag Manojlovic), conductor de un tren de mercancías que atraviesa todos los días una ciudad.

Como Alonso Quijano, considera Paz Vega, “este hombre en su ocaso se enrola en la búsqueda de una compañera a lomos de su Rocinante particular, su tren, luchando contra un sentimiento nuevo que crece en él, el miedo a la soledad; una soledad que nunca le molestó y que ahora teme”.

Y, como Quijano, va acompañado siempre por Sancho Panza, amigo que interpreta “maravillosamente” Denis Lavant, asegura la actriz.

Lavant es Kamal, el maquinista que le va a sustituir y hace música y ritmos con cualquier sonido de la vida, una inquietante cualidad teniendo en cuenta que la película no tiene palabras, aunque todo lo que es necesario saber se cuenta con una enorme variedad de expresiones que son subrayadas por la música de Cyril Morin.

La actriz no conocía personalmente a Helmer, cuyo cine le recordaba el de Emir Kusturica. “Me enamoré de la historia inmediatamente; leer un guión sin diálogos es muy inusual y éste es especialmente hermoso”, afirma.

En la película, Nurlan pasa con el tren tan cerca de las casas que los vecinos deben salir corriendo de las vías cuando va llegando la máquina y recoger sillas y mesas donde juegan al ajedrez, o quitar las cuerdas de la ropa que se seca bajo el sol.

En cada viaje es normal arrastrar bienes de los vecinos que, al final de la jornada, el maquinista devuelve. Todos le conocen y el día que engancha un brasier entienden que debe encontrar a la propietaria.

El largometraje se rodó en exteriores reales en Bakú, “donde la gente vive de verdad a los bordes de las vías del tren”, revela Paz. “De hecho, exceptuando los personajes principales, toda la gente que aparece en la película son habitantes de esa zona. Fueron muy amables con nosotros”.

La actriz recuerda que el rodaje de “The Bra” fue a veces peligroso, “porque los trenes seguían pasando” mientras tenían lugar las escenas.

Sobre la pandemia, apunta que el reto actual está en estrenar películas y convencer al público de que vaya a las salas. “Tanto los cines como los teatros son lugares totalmente seguros; aunque la experiencia es colectiva, no hay interacción entre las personas”, defiende.

Paz Vega rueda estos días “La casa del caracol”, ópera prima de Macarena Astorga.

“Estamos pasando unos tiempos muy raros; mi percepción es que vamos a tener que convivir con esta situación unos dos o tres años”, reflexiona la actriz, madre de tres niños pequeños. “Pero si aplicamos el sentido común y respetamos las normas de seguridad podemos hacer una vida bastante normal”.

“The Bra” llegará mañana a las salas españolas. EFE / Yucatan.com.mx