El padre de Britney Spears le respondió públicamente a su hija, enojada porque no le deja manejar su dinero: USD 60 millones

Jamie Spears habló en contra de su hija por la solicitud de Britney Spears de destituirlo como su tutor. El mes pasado, el abogado de la estrella del pop, Samuel D. Ingham III, compareció ante el tribunal de Los Ángeles donde afirmó que su clienta tenía “miedo” de su propio padre y que no iba a volver a los escenarios mientras él siga controlando su patrimonio estimado en 60 millones de dólares.

Tras las declaraciones de la cantante, Jamie Spears se defendió y le dijo a CNN que solo estaba tratando de proteger a su hija de “aquellos con intereses egoístas”.

“Amo a mi hija y la extraño mucho”, dijo Spears en un comunicado. “Cuando un miembro de la familia necesita cuidado y protección especiales, las familias deben dar un paso al frente, como lo he hecho durante los últimos 12 años o más, para salvaguardar, proteger y seguir amando a Britney incondicionalmente”, afirmó el progenitor de la exitosa artista, de 39 años.

“He brindado y continuaré brindando amor inquebrantable y protección feroz contra aquellos con intereses egoístas y aquellos que buscan dañarla a ella o a mi familia”, añadió en su comunicado. Es la primera vez que Spears responde públicamente a su hija.

La batalla en curso por la tutela de Britney se ha convertido en un gran interés público a nivel mundial, incluso provocando un movimiento llamado FreeBritney.

La estrella pop, de 39 años, se encuentra en una pausa indefinida de su carrera, pero trabaja activamente en su intento por recuperar el control de su vida y su dinero tras 12 años de una tutela judicial ejecutada principalmente por su padre.

La curaduría, conocida en muchos estados como una tutela, comenzó en 2008 cuando la cantante atravesaba un periodo de inestabilidad emocional y perdió la custodia de sus dos hijos. Los arreglos normalmente se limitan a personas con capacidad severamente reducida de tomar decisiones por sí mismos, y se supone que son temporales. Pero la cantante de “Toxic” ha permanecido bajo control judicial mucho más tiempo de lo que cualquiera anticipaba.

Jamie Spears tiene control de todas las decisiones de la estrella tanto a nivel personal como profesional.

Según Jamie, él y Britney estuvieron en contacto y en “buenos términos” hasta agosto, cuando Ingham presentó una solicitud para destituirlo oficialmente como tutor. En noviembre, un juez falló a favor de mantener a Spears como administrador y nombró a Bessemer Trust para actuar como co-administrador.

La abogada de James Spears, Vivian Lee Thoreen, argumentó que la interrupción de la tutela podría poner en peligro la fortuna de la artista, y defendió el rol de su cliente. “No creo que haya una pizca de evidencia que respalde la suspensión de mi cliente”, dijo.

Durante estos años Britney Spears ha lanzado tres álbumes, ha completado una actuación de dos años en Las Vegas y ha ejercido de juez en el programa estadounidense, The X Factor. Infobae.com Foto Reuters