Desde niña miró hacia la música

Una niña que a los cuatro años le impusieron aprender a tocar el piano, no sólo se convirtió en artista, sino que, logró coronarse como una reina, con su música transformó la vida de muchas personas y ahora esa niña que el mundo conoce como Lady Gaga celebra su cumpleaños número 35.

En 1986 nació Stefani Joanne Angelina Germanotta, siendo muy inquieta desde muy pequeña, la cantante ha comentado en distintas ocasiones que, su madre le contrató una maestra particular para que le enseñara a tocar el piano, así que tenía la opción de estar sentada por horas frente al instrumento o aprender.

“No sé exactamente de dónde salió mi afinidad por la música, mi mamá siempre cuenta la historia bochornosa de que cuando tenía tres o incluso menos años, me ayudaba a subir al piano y tocaba las teclas, supongo que le dijo a mi papá: ‘tiene que estudiar piano’…”.

A los 14 años ya había escrito su primera canción, además siendo hija de un empresario de internet, Joseph Anthony Germanotta, tuvo la oportunidad de asistir a la preparatoria “Convent of the Sacred Heart” en Nueva York, la misma escuela a la que fueron Nicky y Paris Hilton. A los 19 años abandonó la Universidad y decidió dedicarse de lleno a su carrera artística, fascinada por el burlesque, comenzó a bailar gogó en bares con un bikini, también empezó con trastornos alimentación y a ingerir diferente tipo de drogas.

Después de conocer a la artista Lady Starlight, quien la ayudó a crear su imagen en el escenario, Stefani Joanne Angelina Germanotta se bautizó con el sobrenombre de Lady Gaga para formar el dúo “Lady Gaga and the Starlight Revue”.

Poco a poco la cantante fue adquiriendo visibilidad en la industria musical, hizo una pasantía en la Famous Music Publishing, adquirida más tarde por Sony/ATV Music Publishing, en donde firmó un contrato como editora de música y compuso canciones para Britney Spears, New Kids on the Block, Fergie y The Pussycat Dolls.

Durante 2008 Lady Gaga lanzó su primer álbum llamado “The Fame”, el cual tuvo poca difusión, hasta que su sencillo “Just Dance”, que escribió en diez minutos después de asistir a una fiesta, comenzó a sobresalir en las listas de popularidad.

Pero el sorpresivo éxito le llegó con su sencillo “Poker Face”, alcanzando el primer puesto a nivel mundial, fue reconocida con un Grammy y el disco vendió más de 30 millones de copias tan solo en Estados Unidos.

Junto a su música Lady Gaga impactó en la escena musical por su imagen y los diferentes vestuarios que iban más allá de la imaginación. Inició con hacerse un moño de su mismo cabello, imponiendo una nueva moda, en muchas partes del mundo se empezaron a vender moños hechos con cabello sintético para recrear el look de la cantante.

Desde zapatillas hechas a su medida con diseños estrafalarios, pasando por atuendos góticos, trajes que no dejaban nada a la imaginación, fue lo que la cantante hacía para provocar y trasgredir a la sociedad.

En la alfombra roja de los premios Grammy, pidió ser transportada en una nave nodriza y hasta decidió usar un vestido hecho de carne real, llamando la atención.

Para muchos de sus “pequeños monstruos”, como Lady Gaga le dice a sus admiradores, el atrevimiento de la artista por retar los convencionalismos de la industria musical y por ir en contra de la corriente del comportamiento correcto social, la hizo una mujer empoderada. El Universal / Yucatan.com.mx